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RELIGIOSOS TERCIARIOS CAPUCHINOS

Los Amigonianos, nombre completo Terciarios Capuchinos de Nuestra Señora de los Dolores, son una congregación fundada por Monseñor José María Amigó y Ferrer, nacido en Masamagrell (Valencia) el 17 de octubre de 1854, en una familia profundamente cristiana. Tras quedar huérfano a los diecisiete años, fue acogido junto a sus hermanos por un sacerdote, hecho que marcó su formación y despertó en él una fuerte sensibilidad hacia los problemas sociales.

Desde joven dedicó su tiempo a atender enfermos, catequizar y ayudar a personas en situación de pobreza, así como a visitar presos. Ingresó en los Capuchinos en Francia, donde tomó el nombre de Fray Luis de Masamagrell. Tras regresar a España, fue ordenado sacerdote en 1879 y desarrolló su labor en lugares como Antequera y Montehano.

Su contacto con las cárceles, especialmente en Santoña, donde convivían jóvenes con adultos en condiciones muy duras, despertó en él una profunda preocupación por la situación de los menores. Ya en Valencia, continuó esta labor, destacando su atención al penal de San Miguel de los Reyes y su compromiso con los más necesitados.

En 1885 fundó los Terciarios Capuchinos de Nuestra Señora de los Dolores, con la misión de educar y reinsertar socialmente a jóvenes en dificultad, y anteriormente las Terciarias Capuchinas, dedicadas al cuidado de enfermos y personas vulnerables. Su obra contribuyó al desarrollo de métodos educativos y a iniciativas en favor de la protección de menores.

Más tarde fue nombrado obispo de Solsona y de Segorbe, manteniendo siempre un estilo cercano y comprometido con las causas sociales. Falleció en 1934 en Godella. Hoy, los Amigonianos continúan su labor en distintos países, trabajando con niños y jóvenes en situación de riesgo mediante proyectos educativos, sociales y terapéuticos.

El objetivo principal de los Terciarios es promover el desarrollo integral del menor, procurando su realización individual y su progresiva readaptación y reinserción en su medio sociofamiliar, ayudándole a adquirir madurez y autonomía. Abarcan cuantas actividades ayudan a liberar a los jóvenes de la problemática en la que se hallan inmersos, sea personal, social o familiar. Especial interés tienen las actividades deportivas, ocupacionales, culturales, de formación profesional, cívicas, humanas, catequéticas, etc. Atentos al devenir de los tiempos, y a la diversidad de lugares y culturas, los Terciarios Capuchinos organizan y planifican su acción en un sistema coherente y progresivo cuyas características más notables son: conocimiento exhaustivo del menor; la atención en una terapia individualizada, gradual y dosificada, respetando el tiempo de todo proceso reeducativo en sus fundamentales y progresivas etapas, trabajando en pequeños grupos en ambiente agradable, abierto y familiar. Los Capuchinos Terciarios desarrollan sus actividades en trece naciones de Europa y América. Ya como obispo, monseñor Jose María Amigó y Ferrer, cuyo nombre en la Orden fue fray Luis de Masamagrell, su pueblo natal, conserva en su expresion y mirada una plástica representacion de su limpio espíritu, de su bondad y entrega a los demás

DÓNDE ESTAMOS 

Presencia de los ¨Amigonianos¨ en el mundo

Quisiéramos llenar la tierra, llegar a todos los rincones. Porque el problema es universal. Esa es nuestra meta. Esa es nuestra ilusión. Mientras estos son los países en los que hoy estamos presentes:

España, Polonia, Costa de Marfil, Filipinas, Italia, Argentina, Chile, Brasil, Colombia, Ecuador, Panamá, Nicaragua, Venezuela, Costa Rica, Rep. Dominicana, Estados Unidos, Alemania, Bolivia, Puerto Rico.