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HISTORIA

El Centro Vocacional de Chapala, es creada mediante ley 6  del 22 de enero de 1965, y posteriormente modificada por la ley 71 del 24 de noviembre del 2015, como respuesta a la preocupación de la sociedad por la educación de la juventud panameña, fue construida por el Club de Leones de Panamá, con ayuda del Gobierno, el pueblo panameño y de instituciones internacionales, se inaugura el 20 de junio de 1969.

El Centro está dirigido por la Comunidad de los Religiosos Terciarios Capuchinos de Nuestra Señora de los Dolores y está ubicado en Nuevo Arraiján, corregimiento Juan Demóstenes Arosemena, provincia de Panamá Oeste.  Tiene una extensión de 7,500 metros cuadrados aproximadamente, distribuidos en el edificio que alberga los talleres de Mecánica de Precisión, Soldadura, Electricidad, Ebanistería, Mecánica Automotriz, Chapistería, Albañilería,  Panadería-Repostería y Diseño Grafico.

El centro esta a cargo de los Religiosos Terciarios Capuchinos, quienes intentan ser una respuesta concreta a los gritos desesperados de una juventud que ve truncados sus sueños y proyectos debido a la pobreza y el flagelo del maltrato (física y psicológica), lo que les impide desarrollarse como seres humanos en todos sus derechos, en una sociedad con tantos y nuevos retos.

Es una respuesta dinámica en donde el joven se le brinda una educación integral; humanitaria y social que supla las exigencias y aspiraciones de: 

Adolescentes y jóvenes desviados del camino de la verdad y del bien, en donde los valores se han perdido o nunca los han conocido. 

Adolescentes y jóvenes presa de una sociedad de abandono, maltrato, y estigmatizaciones. 

Mevin Jones

La misión de los Terciarios Capuchinos y del Equipo Educativo es educar y reeducar integralmente a la persona, atendiendo todo aquello que pueda afectar su desarrollo. Esta labor incluye la acogida, atención y acompañamiento pedagógico de adolescentes y jóvenes, tanto en prevención como en el tratamiento de problemas de conducta. Se fundamenta en el enfoque cristiano de la persona, los Derechos del Niño, y en las ciencias pedagógicas, sociales y psicológicas, promoviendo valores como la individualidad, la solidaridad, la libertad y el respeto por la cultura. En el centro, los jóvenes participan activamente en diversas actividades educativas orientadas a mejorar su situación personal, familiar y social, siendo protagonistas de su propio proceso de cambio.